Crónica de JADE (parte 1)

JADE (parte primera)

Cuando en Diciembre de 2003 se valoró la posibilidad de realizar unas jornadas de estas características, en la Junta Directiva de Aanuma éramos conscientes del gran desafío que esto significaba. No sólo iba a ser la primera gran actividad de esta asociación de puertas hacia fuera, sino que también iba a representar un antes y un después en el mundo del asociacionismo nudista. Nadie hasta la fecha, había realizado algo tan complejo.

Por un lado se trataba de hacer copartícipes en la elaboración de las ponencias de debate a otras asociaciones que, al igual que Aanuma, tuvieran inquietudes y líneas de trabajo similares a la nuestra. Por otro lado, había que diseñar un modelo de participación abierto, no sólo hacia el interno de las asociaciones participantes, sino también hacia el externo, es decir, hacia nudistas, asociados o no, que vieran interesante esta nueva forma de crear corriente de opinión.

Otro de los inconvenientes a superar era la elección del lugar. Tenía que ser un sitio evidentemente nudista al cien por cien, que permitiera el debate en grupos, por lo tanto espacioso, y que de alguna manera la Dirección de este sitio se sintiera identificada con el proyecto y se implicara en el mismo en la forma que ellos consideraran apropiada.

En definitiva, asumíamos el desafío, valorando que merecía la pena el trabajo que iba a suponer con tal de conseguir el objetivo final, que no era otro que el de crear corriente de opinión lo más amplia posible en torno a tres temas de actualidad para todas las personas que vivimos esta forma de ser y de sentir tan especial.

Se realizó una encuesta entre nudistas de varias Comunidades Autónomas que dieron como resultado los tres temas a debatir, a la postre las tres ponencias; se invitó a tres asociaciones de ámbito regional a que elaboraran una ponencia cada una de ellas y se eligió Sierra Natura como lugar idóneo para las Jornadas.

Durante varios meses se estuvo trabajando en la elaboración de los documentos: primero borradores, cambios y más cambios, después la conveniencia o no del tamaño de los documentos, si había o no había que ilustrar los textos con fotografías, en fin, todo un cúmulo de alternativas internas que se fueron resolviendo sobre la marcha.

Lolo (socio 7)

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